Egipto anuncia libertad e indulto masivo para 30 activistas encarcelados


EL CAIRO — Egipto anunció el jueves por la noche la liberación de 30 activistas políticos de la cárcel, la última de una serie de liberaciones masivas de detenidos en medio de un escrutinio internacional cada vez más intenso sobre el historial de derechos humanos del país.

No hubo noticias inmediatas sobre las identidades de los activistas y no fue posible confirmar de inmediato cuántos de ellos ya han sido liberados.

El anuncio provino de Tarik el-Awady, miembro del comité de indulto presidencial de Egipto. Dijo que los 30 habían estado en prisión preventiva, enfrentando cargos relacionados con sus “opiniones”.

El-Awady luego publicó fotografías, describiéndolas como mostrando a varios de los detenidos liberados abrazando a familiares y amigos.

Desde 2013, el gobierno del presidente egipcio Abdel-Fattah el-Sissi ha tomado medidas enérgicas contra los disidentes y críticos, encarcelando a miles, prohibiendo prácticamente las protestas y monitoreando las redes sociales. Human Rights Watch estimó en 2019 que hasta 60.000 presos políticos están encarcelados en prisiones egipcias, muchos sin juicio.

El tema se enfocó durante la celebración en Egipto de la cumbre climática mundial de dos semanas a principios de este mes. La conferencia en el balneario de Sharm el-Sheikh en el Mar Rojo se vio ensombrecida en parte por la huelga de hambre del disidente político egipcio encarcelado, Alaa Abdel-Fattah.

Cuando se inauguró la cumbre conocida como COP27, Abdel-Fattah intensificó su huelga de hambre parcial de meses para detener por completo cualquier ingesta de calorías y también dejó de beber agua en un esfuerzo por llamar la atención sobre su caso y otros como él.

Luego, a medida que aumentaba la preocupación por su destino, puso fin a su huelga. Permanece en prisión.

En los meses previos a la cumbre, Egipto había buscado rectificar su imagen internacional, perdonando a decenas de prisioneros y estableciendo una nueva “estrategia” para mejorar las condiciones de los derechos humanos.

Los grupos de derechos se han mostrado escépticos acerca de si estos movimientos se traducirán en algún cambio duradero, y Amnistía Internacional describe la estrategia como un “encubrimiento brillante” utilizado para negociar favores con gobiernos extranjeros e instituciones financieras.