Esta planta carnívora tiene una trampa impulsada por la lluvia

Las peculiares estrategias de las plantas carnívoras para atrapar presas vivas han capturado durante mucho tiempo la imaginación del público. Pero incluso dentro de este extraño grupo, en el que los mecanismos de captura de alimentos han evolucionado varias veces de forma independiente, se destacan algunas rarezas. Por ejemplo, la planta de jarra visualmente llamativa nepenthes gracilis, nativo del sudeste asiático, puede aprovechar la energía de la lluvia que cae para emboscar a los animales. Un nuevo estudio en Letras de biología demuestra cómo la estructura del componente de la jarra de la planta, en sí mismo una hoja modificada, hace que la estrategia inusual funcione.

“Este es el único caso que conocemos donde una planta realmente explota [external energy] con un propósito”, dice la coautora del estudio Ulrike Bauer, bióloga evolutiva y biomecánica de la Universidad de Bristol en Inglaterra. Pero, ¿cómo funciona esta trampa impulsada por la lluvia?

La jarra de esta especie tiene una tapa horizontal rígida con la parte inferior expuesta que secreta néctar y atrae a los insectos para que se posen en ella. Cuando una gota de lluvia golpea la parte superior de la tapa, la tapa se sacude hacia abajo y arroja a cualquier visitante desprevenido a los jugos digestivos que se encuentran debajo. Bauer y la autora principal del estudio, Anne-Kristin Lenz, también en Bristol, utilizaron escaneos de rayos X de alta resolución para analizar las secciones transversales de las jarras cuando la tapa se levanta, se baja y se encuentra en una posición neutral. Sus resultados revelaron un punto débil estructural, que los investigadores llamaron resorte de torsión, en el cuello del lanzador: cuando una gota de lluvia golpea la tapa, el punto débil se dobla y obliga a la tapa a moverse hacia abajo, de forma similar a un trampolín. El punto débil hace que el cuerpo de la jarra se doble y retroceda de una manera específica y constante, por lo que la tapa se levanta sin rebotar demasiado, a diferencia de las típicas oscilaciones caóticas de una hoja cuando la golpea la lluvia. Los investigadores también encontraron que una planta carnívora estrechamente relacionada, nepenthes rafflesiana, carecía de este mecanismo.

“Este es un estudio realmente bueno que compara dos especies y vuelve a esta diversidad entre ellas”, dice la entomóloga de la Universidad Estatal de Pensilvania, Tanya Renner, que no participó en la investigación. Aunque la técnica de la trampa de lluvia hasta ahora parece exclusiva de N.gracilis, Renner espera que el trabajo futuro examine más de la extensa diversidad que se observa en las plantas carnívoras. “Personalmente”, dice, “me fijaría en más especies”.