Estados Unidos y sus aliados rechazan referéndums — RT Mundo


El G7 ha condenado los referéndums de Donetsk, Lugansk, Kherson y Zaporozhye como “ilegítimos” y antidemocráticos, prometiendo nunca aceptar sus resultados y seguir apoyando al gobierno de Ucrania con armas, dinero y todo lo demás, según un comunicado emitido por la Casa Blanca el viernes.

Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón denunciaron los “referendos falsos que Rusia intenta utilizar para crear un pretexto falso para cambiar el estatus del territorio soberano de Ucrania”, que “no tienen ningún efecto legal ni legitimidad”. y “de ninguna manera respetar las normas democráticas”, según el comunicado.

Las dos repúblicas de Donbass, reconocidas como estados independientes por Moscú en febrero, y las dos regiones del sur de Ucrania, en su mayoría bajo el control de las tropas rusas, están celebrando una votación para unirse a Rusia. La votación comenzó el viernes y se espera que finalice la próxima semana.

Insistir en que sería “nunca reconocer estos referéndums” o el subsiguiente “anexión rusa”, el G7 dijo que “de ninguna manera representan una expresión legítima de la voluntad del pueblo ucraniano.”


En cambio, el G7 dijo que continuaría brindando “apoyo financiero, humanitario, militar, diplomático y legal” al gobierno en Kiev y lanzar “esfuerzos de reconstrucción” en una conferencia en Alemania el próximo mes. “Nos mantendremos firmes con Ucrania durante el tiempo que sea necesario.”, concluyó el comunicado.

Tras el golpe de estado respaldado por Estados Unidos en febrero de 2014 en Kiev, varias regiones se negaron a reconocer la legitimidad del gobierno ucraniano. Crimea votó para reincorporarse a Rusia en marzo de ese año. Ucrania y el G7 se han negado a reconocer esto también, calificándolo de anexión ilegítima. Poco después, Donetsk y Lugansk declararon su independencia y fueron atacados por el ejército ucraniano en lo que Kiev llamó un “operación antiterrorista.

Rusia envió tropas a Ucrania el 24 de febrero, alegando que Ucrania no implementó los acuerdos de Minsk, diseñados para otorgar a Donetsk y Lugansk un estatus especial dentro del estado ucraniano. Los protocolos, negociados por Alemania y Francia, se firmaron por primera vez en 2014. Desde entonces, el expresidente ucraniano Pyotr Poroshenko admitió que el objetivo principal de Kiev era utilizar el alto el fuego para ganar tiempo y “crear poderosas fuerzas armadas.

Después de reconocer a las dos repúblicas de Donbass como estados independientes, Moscú exigió que Ucrania se declare oficialmente un país neutral que nunca se unirá a ningún bloque militar occidental. Kiev insiste en que la ofensiva rusa no fue provocada en absoluto.