Una red de vasos sanguíneos ayuda a proteger los cerebros de las ballenas mientras nadan


Cuando una ballena mueve su cola hacia arriba y hacia abajo para nadar, una ola de aumento de la presión arterial se mueve desde la cola hasta la cabeza, pero una red de vasos redirige la sangre del animal para proteger el cerebro.

Vida


22 de septiembre de 2022

Las ballenas y otros cetáceos tienen una red de vasos sanguíneos que protegen sus cerebros

Una intrincada red de vasos sanguíneos en el cerebro de las ballenas puede protegerlas del daño causado por los poderosos pulsos de presión arterial generados durante la natación.

Las ballenas se desplazan moviendo la cola hacia arriba y hacia abajo en el agua, lo que, en combinación con contener la respiración, envía una ola de presión desde la cola hasta la cabeza. Esto normalmente causaría lesiones en el cerebro, pero las ballenas logran evadir dicho daño.

“Las acciones de compresión crean pulsos de presión que pueden viajar en la sangre a través de las venas o las arterias”, dice Robert Shadwick de la Universidad de Columbia Británica en Canadá. “A diferencia de un mamífero que corre, [whales] no puede aliviar los pulsos inducidos por la locomoción al exhalar aire”.

Los investigadores descubrieron por primera vez las redes de vasos sanguíneos conocidas como retia mirabilia, en latín, “redes maravillosas”, en ballenas que se sumergen en profundidad en el siglo XVII, pero hasta ahora, su función no se conocía bien. Para investigar, el equipo de Shadwick creó un modelo de computadora que simula los cambios de presión en el cuerpo de una ballena mientras nada. Basaron su modelo en las características físicas de 11 cetáceos, desde delfines nariz de botella hasta ballenas barbadas.

Su análisis reveló que la retia mirabilia ayuda a mantener constante la presión arterial en el cerebro sin amortiguar la intensidad de los pulsos o la potencia del movimiento de la cola.

La red de vasos sanguíneos desvía la presión de las arterias que ingresan al cerebro a las venas que salen del cerebro. Esto protege los cerebros de los cetáceos de los cambios de presión sin cambiar la forma en que se mueve la sangre en el resto del cuerpo.

“Las simulaciones mostraron que el retia [mirabilia] podría eliminar más del 90 por ciento del efecto nocivo de los pulsos inducidos por la locomoción mediante este mecanismo de transferencia”, dice Shadwick. “El resultado de las simulaciones fue ciertamente sorprendente”.

El trabajo también ayuda a explicar por qué otros mamíferos marinos, como las focas y los leones marinos, carecen de retia mirabilia. Debido a que estos animales nadan a través de ondulaciones de lado a lado, evitan enviar un pulso de presión peligroso al cerebro, lo que reduce la necesidad de retia mirabilia.

Referencia de la revista: CienciasDOI: 10.1126/ciencia.abn3315

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